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RUTA 19 - Recorridos por la Sierra del Dragón*
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Datos de Interés
Cómo
llegar :
Tomando Madrid como punto de partida. La distancia entre Madrid y Cercedilla es de 58 Km., aproximadamente. Los accesos desde la capital son variados y rápidos, pudiendo llegarse a Cercedilla en unos 50 minutos aproximadamente.
Por carretera:
Saliendo de Madrid por la N-VI (carretera de La Coruña), tomar la salida del Km. 42 hasta el pueblo de Guadarrama. Una vez allí, tomar la carretera M-622 (desvió a la derecha de la N-VI) hasta Cercedilla.
Saliendo de Madrid por la autovía M-607 (carretera de Colmenar) hasta el Km. 55, tomar durante unos cientos de metros la carretera M-614 hasta el desvío a mano derecha de la carretera M-622. Esta nos llevará hasta Cercedilla.
En autobús:
La empresa Larrea, S.A., integrada en el consorcio de transportes de la Comunidad de Madrid tiene en funcionamiento líneas de autobuses entre Madrid y Cercedilla (ambos sentidos). La duración del trayecto es de unos 60 minutos. - Lugar de salida/llegada en Madrid: Intercambiador de Moncloa, puesto 15.
En Tren: Linea C-8b de la red de Cercanías de RENFE.
Desnivel: El desnivel a superar es de 660 mts. Cercedilla: 1200 m; Puerto: 1860 m. Tiempos para el recorrido: Se puede hacer en 6-7 horas, en verano. Distancia: 15 Km. CARTOGRAFÍA: 1/50.000, hoja 508, Cercedilla. 1/25.000, hojas 508-I y II Camorritos y Puerto de Navacerrada. Para esta excursión te recomiendo la hoja 508-II (36-39) del Instituto Geográfico Nacional y hoja 18-20 (Cercedilla) del Servicio Geográfico del Ejército, o el mapa Sierra de Guadarrama de La Tienda Verde . También hay un Mapa Topográfico de la Editorial Alpina.
Comentario: En esta marcha vamos a enlazar varios recorridos clásicos que nos llevarán a los puntos más recurrentes del valle de Fuenfría. Cruzaremos, entre otros, el cóncavo de Siete Picos y pasaremos junto a la fuente de los Acebos, verdadero nacimiento del río Guadarrama. Comenzando en Cercedilla remontaremos el Valle de la Fuenfría, hacia las Dehesas, para luego apartarnos hacia Navarrulaque por la Senda de los Encuentros. Desde allí seguiremos hacia Siete Picos1, por la Senda Herreros. Continuaremos hacia el collado Ventoso y por la Senda de los Alevines descenderemos nuevamente a Navarrulaque. Proseguiremos hacia la Senda de los Poetas y regresaremos por la Senda del Angel. El recorrido es largo así que hay que estar en buena forma para acometerlo. Este itinerario recorre una zona dominada por el pino silvestre, albar o de Valsaín. En el pinar de montaña, el pino albar (pynus sylvestris) es la especie más extendida, es fuerte a las radiaciones solares y cambios de temperatura. Suele acompañarse de un sotobosque formado por enebros. Se distribuye entre los 1600 y 2000 m. Bajo este piso de vegetación esta el bosque de rebollo o roble melojo (quercus pyrenaica). Los bosques de galería recorren los cursos fluviales en el que abundan los sauces y majuelos; zarzamoras y eneas. Algo más alejados están los fresnos y álamos.
Descripción de la Ruta
1er
TRAMO

Senda de los Encuentros. Tiempo estimado, de 2 horas. Distancia: 5 Km
Para los que lleguen a Cercedilla en tren o en autobús, se inicia la marcha en la Estación de Renfe de Cercedilla y luego se sigue por la calle que enlaza con la carretera de las Dehesas (M-966) . Los que lleguen en vehículo propio deben continuar por dicha carretera hasta los estacionamientos de Casa Cirilo o Majavilán , en el interior del valle, y dejar allí el coche.

Para los que se encuentren en la primera de las situaciones, se sale de la localidad por la calle Emilio Serrano que desde la estación enlaza con la carretera de las Dehesas (M-966) y se adentra en el Valle de la Fuenfría. Avanzar por dicha calle en un corto tramo en fuerte cuesta al final de la cual hay un cruce. Por la derecha se va a Camorritos (Urbanización situada a 3 km) y al centro urbano de la población. La carretera que continúa de frente es la que nos lleva al Valle de la Fuenfría.

Por el lado derecho de la carretera -en sentido de entrada al valle- discurre en paralelo una acera peatonal que nos permite circular a lo largo de todo este tramo con seguridad. Durante el primer kilómetro se va remontando con suavidad hacia el valle. Se pasa junto a una fuente de dos caños con abundante agua. En el otro lado de carretera se deja el Albergue Villa Castora y más adelante una residencia bancaria. Más arriba, un restaurante y finalmente la carretera cruza sobre el río de la Venta por el puente romano de igual nombre. El puente no es visible ya que los márgenes del río están invadidos por la maleza. La primera idea que extraes de la situación es que el patrimonio cultural les importa un pepino a determinadas autoridades, sean locales o del extrarradio.

Sigue una bifurcación a la izquierda que no se toma. De seguido hay otra a la derecha, es la entrada a las Vaquerizas, que se referencia porque en ese lado de la carretera hay una gran casa, construida con sillares de granito. En uno de sus lados hay un gran rótulo que pone "Montesclaros" . Sigue una mantenida cuesta que se hace pesada hasta llegar, en unos minutos más, al Centro de Información Valle de la Fuenfría (Tel. 91 852.22.13). ( a 2 km de la estación de Renfe)

En el lado opuesto de la carretera hay unos paneles informativos y un tablón de anuncios y actividades y algo más arriba hay un edificio de madera habilitado como servicios públicos. Se puede tomar agua. En este lugar tienen su inicio las Rutas Verdes del Valle de la Fuenfría , Camino Puricelli, señalizada con mediante círculos de color azul y Calle Alta, color rojo.

Abandonamos la carretera, se bifurca en dos ramales en "v", para proseguir por una pista de tierra que hay detrás del Centro de Información. Cruzar el pequeño estacionamiento para vehículos que hay por el lado norte del edificio y descender unas escalerillas que se prolongan por un senderito para acceder a la pista. Seguir en sentido N. Al poco desembocamos en el camino que desde la carretera conduce al Albergue Juvenil de las Dehesas, a escasa distancia, hacia la derecha. Dejar a la derecha el Albergue y continuar de frente cruzando la explanada que hay delante de su entrada. Al llegar al arroyo de la Venta, localizar el paso en la cerca de alambre y cruzarlo por un puentecito. Remontar por un senderito que discurre junto a la valla de alambre. En unos minutos se desemboca en un camino bien definido y ancho. Se trata de la Senda del Angel balizada mediante círculos amarillos de la Ruta Verde del Valle de Fuenfría al Pico de Majalasna (antiguamente Aurre). Se sigue a la izquierda y enseguida hay una portilla peatonal. Al otro lado se continúa por la prolongación del sendero que, más adelante, desciende suavemente hacia el arroyo. A menor altura que el nuestro y junto al cauce del arroyo se ve otro sendero que confluye con el nuestro, un poco más allá, al lado de un puentecito de madera. Al otro lado del arroyo hay una gran pradera y en su extremo norte la Fuente del Tercer Retén.

Aquí daremos inicio a la Senda de los Encuentros que se prolonga como continuación de la del Ángel. El arroyo sigue a nuestra izquierda. Al poco encontramos una cerca de alambre con un nuevo paso peatonal. En el margen contrario del arroyo puede verse, entre la vegetación de ribera, un depósito de captación de agua. Al otro lado del paso peatonal comienza una severa subida. El itinerario describe a partir de aquí numerosos zig-zag remontando la ladera, siempre bajo pinar. El sendero esta bien trazado y conservado, no hay posibilidad de equívocos con otros senderos que encontraremos durante la subida, gracias a que esta balizado mediante círculos de color naranja de la Ruta Verde de los Miradores. En unos 20 minutos se llega a la Fuente del Pocito y al monumento al Círculo de las Cumbres Iberoamericanas inaugurado con motivo de la celebración de la 16ª edición del Aurrulaque (año 2000). Continuamos por el sendero, que ahora se llama Vereda Alta, y en cinco minutos se sale a la pista forestal denominada carretera de la República. Se cruza esta pista y por el otro lado sigue el sendero en un corto tramo, girando seguidamente a la derecha. En cinco minutos se alcanza a llegar al refugio-fuente Díaz-Duque o de Pozuelo en la pradera de Navarrulaque. En distintos emplazamientos e inmediaciones, de esta pradera, se ubican otros símbolos, monumentos o monolitos conmemorativos de ediciones anteriores del Aurrulaque, por ejemplo, el árbol de Giner de los Ríos o la obra escultórica de Pablo Maojo dedicada a los primeros caminantes de la sierra, el reloj solar de Cela,.....etc.


TRAMO

Senda Herreros. Tiempo: 1 h. 30 minutos. Distancia : 2,7 Km. LLeva esta senda el nombre de uno de los personajes de la historia del montañismo español: Enrique García Herreros. Activo alpinista que también se distinguió por trabajar en La Codorniz.

Desde la Fuente refugio de Aurrulaque Díaz-Duque o de Pozuelo atravesar la pradera, dirigiendose al extremo oriental (E), hasta localizar la pista forestal conocida como carretera de la República. En este lugar confluyen varios caminos, dando lugar a un importante cruce de rutas. Si se toma la pista forestal -carretera de la República- con orientación hacia el NO. (izquierda según llegamos) se enlaza con el SGR-10 hacia el Puerto de la Fuenfría y también en paralelo con aquella va la Senda Victory (PR-6); en cambio, si la tomamos hacia el suroeste, iríamos hacia los Miradores de los Poetas finalizando en el Valle de la Fuenfría, en la pradera de los Corralillos. Pero nosotros la cruzamos siguiendo de frente en sentido E. y enseguida encontramos nuevos senderos. La senda de las Encinillas, se aparta ligeramente en sentido SSE, desciende por la ladera de las Tajas hacia la estación de Camorritos (a 2,5 Km. 40 minutos). Algo más a su izquierda, con orientación E., tenemos la senda de la Berceílla, antiguo PR-8, que más adelante se prolonga con los nombres de Camino de la Pata la Cabra y Senda Herreros. Aún hay un tercer sendero (P.R.-7) con orientación noreste, también a la izquierda, el más próximo a la pista forestal de la República, que aprovechando un arrastradero de rocas, sube directo hacia Majalasna superando una empinada pendiente de las que cortan el resuello, por este mismo motivo no suele ser recomendado.

Tomar el camino de la Berceílla que por su anchura más parece una pista forestal. Un kilómetro más arriba el camino se hace senda de montaña reduciendose su anchura al de una vereda. Enseguida, tras remontar un corto tramo, se alcanzan las peñas cachinosas , excelente mirador hacia el sur, dónde se encuentra el monolito denominado Rocas de Laín (inaugurado en la 17ª edición del Aurrulaque-2001) en el que se han esculpido algunas de las palabras de la carta que Pedro Laín Entralgo enviase al poeta Luis Rosales precisamente para felicitarle por el homenaje que recibió, hace ya una década, por parte de la Asociación Amigos del Guadarrama: "...cimas rocosas que se visten de nieve o que la añoran, laderas en que el verde grave del pino y el verde alegre ocre de la gleba castellana y, si la estación es propicia, con el tímido morado del cantueso y el espliego.."

Retomar la senda y continuar hacia la Hoya de los Siete Picos, que comienzan a atisbarse ocasionalmente por el Norte. Encontraremos una bifurcación con un ramal que baja a la derecha, que no se toma. Poco después nueva bifurcación. Ahora el ramal se desvía a la izquierda y tampoco se toma pues sube hacia Majalasna . Seguir de frente hacia la vaguada del arroyo sin mayor dificultad que la de localizar las perdidas marcas del PR (blancas y amarillas) ya muy deterioradas. Se cruza una pequeña escurrentía de aguas y se sigue por una zona muy enmarañada por la maleza llegándose enseguida a la Fuente de los Acebos, que brota junto a unos arbustos de igual nombre, que hay entre los pinos del borde derecho del camino. Nace en esta umbría, de la fuente mencionada, el arroyo Pradillo y dicen que esta es la principal fuente del Río Guadarrama. Este es un lugar adecuado para hacer un alto y reponer energía. Más adelante se sigue bajo arbolado y se cruza por un arrastradero de rocas. Se continúa en ascenso hasta una torrentera pedregosa encontrando al otro lado un gran lanchón rocoso que se pasa por la parte alta. En esta zona el camino esta bastante perdido y hay que ir atentos para no equivocar la continuidad de la senda pues la ladera es bastante inclinada y encontrar pasos fáciles para progresar se hace, si no dificultoso, pesado, especialmente si las rocas están mojadas. Afortunadamente aún quedan pequeños hitos de piedra que nos van indicando el itinerario a seguir.

pena ventolera

Nos encontramos bajo la base rocosa de los siete Picos, por debajo del Hoyo de Terradillos, y vamos a seguir atravesando toda la solana bajo los torreones, agujas y lanchas de piedras de esta abrupta cubeta, cóncavo de Siete Picos, de la vertiente sur. Tras cruzar por una zona escalonada, bordeando una zona rocosa con alguna subida pronunciada y algún que otro paso delicado, se sale a la loma que desciende al sur desde el 7º Pico por los Riscos de Cueva Lirón. El sendero hace un giro al NE y se alcanza una pradera denominada Pimpolla Negra. Viene lugo otra zona de rocas, una de las cuales, es un excelente mirador a modo de balcón sobre el Valle de Navalmedio. Se baja la roca por una corta brecha y se sigue en descenso bajo los pinos, para luego subir a una pequeña loma y cruzar otro arroyuelo. Ya se ve muy próxima la loma de la cuerda que baja del Séptimo Pico hacia el Telégrafo (E). A los cinco minutos, el sendero desemboca en un cortafuegos. Al otro lado se sale a un camino amplio que creo es la pista de esquí de fondo, y, se remonta un pequeño trecho hacia un colladito (algunos autores lo denominan Hoyo Redondillo, situado en dicha loma, confluyendo allí con otro sendero PR, que recorre el cordal de cumbres de los Siete Picos. Hacia la derecha (E), al final de esta cuerda se encuentra el Puerto de Navacerrada. En unas grandes rocas que hay en ese lado, llamadas Peñas Ventoleras , por en medio de las cuales pasa el camino que recorre todo el cordal indicado, se indican los dos PRs que aquí confluyen, el 8 (por el que hemos llegado) y el 28.

3er.
Tramo

Siete Picos . Tiempo: para el recorrido del cordal de cumbres, 45 minutos a 1 hora. Distancia: 2 Km
Vamos a proseguir la ruta siguiendo el cordal, que desde el Puerto de Navacerrada en dirección Este- Oeste, se prolonga por la línea de cumbres de los Siete Picos. En el extremo más alejado de este cordal, al Este, se encuentra el Cerro del Telégrafo o Cerro Redondillo 2. Actualmente su cumbre está coronada por la imagen de la Virgen de las Nieves. Algo más cercana a nuestro collado tenemos la cima de Peña Hueca y entre esta y nuestro collado se haya la pradera de Siete Picos en la que aún pueden verse las ruinas del antiguo refugio del C.A.E. Contando con tiempo suficiente este recorrido no llevaría, entre ida y vuelta, más de 45 minutos.

#########Desde el mismo colladito de Hoyo Redondillo, seguimos en sentido Oeste., comienza la subida al Séptimo de los Picos. Al principio son varios los senderos que remontan por la ladera. Elegir el que tiende a ir más próximo a la vertiente sur, dando vista a Navalmedio y Cercedilla. Pequeños hitos de piedra nos indican el itinerario que en todo momento discurre bajo pino silvestre. En veinte minutos, el sendero nos conduce a través de la pendiente, hasta una zona menos empinada de la loma situada en la parte alta de la cuerda . Desaparece el arbolado, el terreno se hace llano y pedregoso. El Séptimo Pico (2.120 m) se ve ligeramente a la izquierda. Se nos presenta como un apilamiento de rocas a modo de mojón gigante. En su punto más alto se distingue el vértice geodésico del Instituto Geográfico Nacional. Esta cumbre es la de mayor altura del recorrido. El camino se acerca a la base del pico y podremos acometer la subida a la cumbre. No hay dificultad para ello salvo que la rocas estén heladas o mojadas en cuyo caso habremos de adoptar precauciones. Lógicamente, si la meteorología acompaña, las vistas desde allí arriba son excelentes.

De regreso al sendero, el trazado se desvía dejando el pico a la izquierda para bordearlo por la ladera norte en ligero descenso hacia el Sexto Pico (2.138 m), que también se bordea por el lado de la derecha según se llega, vertiente norte, y se continúa en suave descenso. De seguido se remonta entre cantiles hacia el Quinto Pico (2.108 m). La bajada hacia el siguiente Pico (el cuarto, 2.095 m) tambien conocido como el del "cuerno", puede hacerse por una pequeña canal, desde la cumbre, si se ha ascendido, o en el caso de no haberlo hecho, rodeándolo por la base de la ladera norte. El camino lleva un trazado en suave descenso, próximo a la línea de cumbres, hasta el Tercer Pico (2.098 m). Allí el sendero se bifurca. Un ramal baja hacia la derecha alejándose del cordal. No lo tomaremos.

Iremos bordeando el Tercer Pico para alcanzar el collado que se encuentra entre aquel y el Segundo Pico (2.093 m). Antes de alcanzarlo se pasa bajo una gran escotadura, abierta entre las rocas de su cumbre cimera, enmarcando un trozo del cielo entre las rocas. Es lo que se conoce como Ventana del Diablo. Las vistas son mejores si se mira desde el Segundo Pico. Una leyenda relaciona la inacabada construcción de una torre de la Catedral de Segovia, a Juan Guas -su arquitecto-y al Diablo con este lugar. El Diablo, dicen que disfruta, desde allí, viendo las obras inacabadas de la catedral.

Se cruza la zona de praderas del colladito y nos dirigimos hacia el Segundo Pico cuya cumbre esta separada en dos partes por una brecha. Se asciende fácilmente a cualquiera de ellas pero es mejor hacerlo por la del lado izquierdo. Desde la cima, mirando hacia el sur, divisaremos el Pico de Majalasna (El Primer Pico, antiguamente conocido como Pico Aurre, El Adelantado, 1.934 m), en la prolongación del cordal pero en una estribación separada del nuestro por una amplia pradera situada bajo el Segundo Pico (Pradera de Majalasna).

Regresamos al colladito, situado entre el segundo y tercer pico, e iniciamos el descenso hacia el Norte descendiendo por la senda que discurre por la umbría de esta ladera conocida como Cañada Lóbrega. Si la meteorología lo permite, el Montón de Trigo lo tendremos al frente, separado de nuestra posición por el cordal del Cerro Ventoso, que se ve en su totalidad muy abajo, entre el paso del Puerto de Fuenfría, que se adivina al norte, y el collado Ventoso, inmediatamente bajo nuestra posición. El sendero desciende por una pequeña vaguada desarbolada y luego sigue bajo el pinar. Se pierde altura rápidamente alcanzándose el Collado Ventoso o de la Menta (1892 m) en unos 15-20 minutos e incluso menos si no hay nieve.


Tramo

Senda de los Alevines. Tiempo: 1 h. Distancia: 1 Km
El Collado Ventoso es una explanada de prados abierta entre pinos que está ligeramente inclinada hacia la vertiente del Valle de la Fuenfría (SO). A diferencia del vecino Puerto de Fuenfría, aquí podremos tumbarnos tranquilamente para descanso y solaz pues el suelo aún conserva un verde manto herboso. En ambos extremos de la pradera, siguiendo el cordal, aún se pueden ver dos grandes pilotes de granito que resaltan la importancia de este paso en otros tiempos. La pradera es cruzada de norte a suroeste por la Senda Schmidt . Otro sendero, prolongación del que hemos llegado desde Siete Picos, continúa por el cordal que por el Oeste se extiende hacia el Cerro Ventoso y termina en el Puerto de la Fuenfría.

Desde la misma pradera descendemos muy ligeramente hacia el Valle de Fuenfría (SO), dejamos a la derecha el Camino Schmidt e iniciamos una suave subida (izquierda) hacia el sur por la Umbría de la Navezuela, ladera SO del Segundo Pico. Justamente antes de llegar a los primeros pinos localizar los círculos de color amarillo de la Ruta Verde del Valle de la Fuenfría al Pico de Majalasna Aquí entroncamos con la Senda de los Alevines (PR-7) . Continuando por ella en escasos minutos se llega a la fuente de los Alevines o de la Navezuela. El itinerario de esta senda tiene un trazado en suave ascenso hacia la pradera de Majalasna. El tramo es corto y el recorrido fácil durante el cual iremos sorteando numerosas rocas y peñas, que afloran en la ladera de esta estribación separada de los Siete Picos. A los 15 minutos se alcanza un colladito y se da vista, al suroeste-drecha según se llega-, al Pico de Majalasna (1934 m), el primero de los Siete Picos, que nos queda a la derecha, al alcance de la mano. El resalte cimero parece un apilamiento de tortas rocosas y mas que pico parece un oteadero. Consiste en un torreón achatado de lascas rocosas desgastadas y encaramarse hasta su cúspide carece de dificultades. Sin embargo, merece la pena subir allí arriba, pues, fácilmente puede intuirse el panorama que podrá disfrutarse.

El sendero se dirige hacia el Pico pero hay un desvío que lo rodea por la vertiente oriental (izquierda) y se ve en esa dirección la pradera de Majalasna, ligeramente situada más abajo e inclinada hacia el Sur. Dirigirse hacia ella por el difuminado senderito que discurre entre matorrales y piornos. Atravesar la pradera siguiendo rumbo sur y localizareis una deteriorada fuente y la continuidad del camino.

Desde la fuente hay que seguir las marcas amarillas de la Ruta Verde. El sendero va hacia la izquierda de la fuente y desciende, en principio, siguiendo una loma con poco arbolado; después, se llega a unos peñas y gira a la izquierda dando vista hacia la hoya o cubeta sur de los Siete Picos. Sigue bajando a media ladera entre pinos aumentando la inclinación. En 10 minutos encontramos una senda que se aparta a la izquierda que no tomaremos (va a la fuente de los Acebos). El descenso se hace más pronunciado y propenso a los resbalones ya que es terroso, al tiempo que el sendero enfila hacia el sur. Algo más abajo pierde inclinación y desemboca en la Senda de la Berceilla, que anteriormente utilizamos para proseguir por la Senda Herreros hacia Siete Picos. Pero aún nos quedan unos 600 m para desandar el tramo de esta senda y llegar a la pradera de Navarrulaque ( A 30 minutos desde Majalasna).

Recomiendo hacer este descenso por la ruta marcada con los círculos de la ruta verde y no utilizar la torrentera que desciende directamente desde las inmediaciones de la fuente de Majalasna, pues es muy cansada por la gran cantidad de piedra. Ya se sabe: "Los atajos dan trabajo y erosionan el camino").

Subir al Segundo Pico por la vertiente sur de la Pradera de Majalasna
Desde la Pradera de Majalasna hay una bonita ruta para ascender al Segundo Pico, poco conocida y transitada, solo usada por montañeros con algo más de experiencia. Hay que salir de la pradera rumbo al colladito que se distingue entre el Segundo y el Tercer Pico. Se pasa un corto pero denso pinar que da paso a una ladera pedregosa y enseguida se alcanza la base de las peñas del Segundo Pico, que se elevan hacia el cordal de Siete Picos. Comienza una trepada por entre las citadas rocas, sin dificultad, pues habremos de alcanzar una pequeña terraza situada en medio de las peñas. Se distingue por la matas de enebros y piornos que emergen enmedio de los desnudos paredones rocosos. Alcanzada la terraza hay que dirigirse hacia la zona en que la muralla de rocas parece partida. Alli un boquete da paso a una cueva. El acceso interior es en rampa, hacia arrriba, y con unos seis metros de profundidad. Ya en el interior observareis una abertura en su techo prolongandose a modo de chimenea, que se va estrechando a medida que asciende. Por ahi es por dónde se ha de trepar para alcanzar la salida al Segundo Pico de Siete Picos. Si conoces la técnica para trepar por una chimenea, no te sera dificil lograrlo.


Tramo

Senda del Ángel. Tiempo: 1 hora . Distancia: 4 Km
Desde la pradera de Navarrulaque hay que dirigirse al sur siguiendo la pista Puricelli, también llamada carretera de la República. Unos metros más allá, se deja a la derecha el Reloj solar de Cela (Don Camilo José) que funciona de la siguiente manera: hay que colocarse de pie sobre la tabla de signos y fechas en la posición que se corresponda con la fecha del día. La sombra proyectada señalara hacia el cuadrante de la hora de que se trate.

Proseguimos la marcha y en cinco minutos más cuando la pista hace una cerrada curva a la derecha, dando vista al Montón de Trigo (N.), por la izquierda sobre una gran roca situada junto al borde de la pista se encuentra el Mirador de Vicente Aleixandre. En una roca situada a la derecha de la entrada se pueden leer unos versos del poeta que dicen:
"Sobre esta cumbre solitaria os miro, campos que nunca volveréis por mis ojos. Piedra del Sol inmensa, eterno mundo, y el ruiseñor tan débil que a su borde lo hechiza"

A la derecha de este mirador sale la senda de los Poetas que en poco más de 100 m., rodeados de retamas, nos lleva hacia el Mirador-Posada de Luis Rosales. A lo largo de este corto sendero, sobre las rocas que lo bordean, se encuentran cinceladas algunas bellas palabras que a la Sierra de Guadarrama dedicaron populares poetas enamorados de estas cumbres serranas:

"Camino de Guadarrama, nieve fina de febrero, y a la orilla de la tarde, el pino verde en el viento." L. Panero
"Afila Siete Picos en la sombra su aguda dentellada." J. García Nieto
"Cumbres de Guadarrama y de Fuenfría, columnas de la tierra castellana." J. García Tassara
"Las noches de Cercedilla las llevo en mi soledad y son ya la última linde que yo quieseiera mirar." Luis Rosales


No podemos abandonar el lugar sin visitar el Mirador-Posada de Luis Rosales por las excelentes vistas que se vislumbran sobre el Valle y pueblo de Cercedilla e incluso Madrid en la lejanía. El mirador es ideal para detenerse y leer alguno de los versos del poeta aprovechando que en una oquedad practicada en la roca suele haber alguno de sus libros, el cual volveremos a dejar en su sitio, una vez utilizado. También suelen dejar allí los visitantes todo tipo de notas, avisos y sugerencias.

De vuelta a la pista, pero sin llegar a salir a ella, nos vamos a desviar a la izquierda por la Senda del Sevillano, señalizada con los círculos de color amarillo de la Ruta Verde del Valle de Fuenfría al Pico de Majalasna. El sendero se interna en el pinar y se inicia un rápido descenso. Enseguida se pasa junto a una roca en la hay escrito "senda del Sevillano". En unos 15 minutos más se llega a una gran roca, la Piedra de Pablo (hay una inscripción que dice "in memorian 1927-1988"). Al otro lado de la roca nuestra senda desemboca en otra más pateada que nos cruza transversalmente, se trata de la Vereda de Enmedio. Tomamos esta última, a la izquierda según se llega, y seguimos en suave descenso. Enseguida se sale a una gran explanada desarbolada en la que confluyen varios caminos. Esta pradera se conoce como el Raso de Pedro Morales. Además de la señalización de la Ruta Verde de Majalasna, podrás observar que también hay unas flechas amarillas que se supone son la nueva señalización del Camino de Santiago desde Madrid las cuales siguen por la Vereda de Enmedio.

Situandose en la zona central de la pradera y mirando hacia el Este, izquierda según llegamos, salen dos caminos, el de la izquierda, no lo tengo confirmado, sería la senda de la Fuenfría que sale desde Camorritos recorriendo la soledada ladera de la Taja; el otro, situado a la derecha del anterior, desciende hacia la carretera de Camorritos, es la cañada del Camino Alto, que comienza muy cerca de la fuente de la Teja, situada al borde de la carretera mencionada. Cambiamos de posición y mirando hacia la vertiente de Fuenfría (Oeste), de derecha a izquierda, tenemos al frente la Senda del Angel , está señalizada con los círculos amarillos ya mencionados; a su izquierda y en descenso, la Vereda de Galindo y, aún hay otro sendero , la vereda de las Eras, más a la izquierda, prolongándose por lo alto de la loma, se extiende por la estribación sur , que desciende desde Navarrulaque hacia el Cerro Colgado (1351m). Un poquito antes se haya una zona más o menos llana y desarbolada conocida como, la Pimpolla de los Burros. Aún hay una senda más, la del Agua o Cercabarranco, se trata de un ramal de la vereda de Galindo que desciende hacia el Barranco de la Vaguada y luego por el de la Cerca finalizando a la izquierda de la Oficina Comarcal de la Guardería Forestal (Casa Forestal de la Canaleja) muy cerca de la carretera de las Dehesas y de la fuente de igual nombre que hay en ella.

La vereda del Ángel
Caminos de madera. Sendas usadas antaño por leñadores y gabarreros recorren toda la ladera oriental de este valle de Cercedilla
ANDRÉS CAMPOS © Copyright DIARIO EL PAÍS, S.L. (Miguel Yuste 40, 28037 Madrid-España | Tel.: 34 91 33782 00). Fecha: Viernes, 23 de marzo de 2001

Como escarpias se nos ponen los pelos cuando oímos a los viejos leñadores de Cercedilla contar cómo subían hace 50 años con su cuadrilla por el valle de la Fuenfría en pleno invierno, turnándose en cabeza para hacer huella -entonces nevaba a capazos-, y una vez llegados a la corta, desenterraban de la nieve su hacha de cuatro kilos y le daban sin parar durante ocho horas. Subían el lunes y bajaban el sábado, y allá que se estaban sin más resguardo que un chozo, cortando, desramando y pelando dos o tres pinos diarios por barba -cuatro en el mejor de los casos- para sacar 12 o 16 pesetas por árbol, dependiendo de si les contrataban con o sin seguro.

Desde octubre hasta marzo, los 10 o 12 leñadores que componían cada cuadrilla faenaban formando parejas equilibradas: el zurdo con el diestro, el mañoso con el bisoño, y así. Ello disminuía el riesgo de accidentes, pero no del todo. 'Un día, no más volver de la mili, subí a las ocho al monte y a las doce ya estaba en la casa de socorro con un buen corte', recuerda Miguel Martín, que también evoca lances como el del compañero que salvó la vida al protegerse tras una roca de un pino que rodó ladera abajo; o el de aquel que quedó atrapado bajo un tronco y sólo entre Martín y otro hombre se bastaron para alzar el palo a pulso y sacarlo de allí.

Mirador de La Calva. El Pico Majalasna al fondo El resto del año, hasta que el Ayuntamiento volvía a subastar los pinos y los maderistas a ajustarse con las cuadrillas, Martín y compañía trabajaban de gabarreros: esto es, haciendo leña de los árboles caídos y bajándola en caballerías al pueblo. Era toda una vida dedicada a la madera. En realidad, toda una historia, pues ya en 1568, durante la obra de El Escorial, un ayudante de Pedro del Hoyo, secretario de Felipe II, le decía a aquél en una misiva: 'Los de Çerezedilla se han conçertado de traer de Valsabin mill y trezientas vigas a siete Reales cada una, con otra condiçion que las han de tener baxadas del puerto... antes de que estorbe la nieve'.

Para recorrer algunas de las antiguas sendas de los leñadores y gabarreros, tomaremos como punto de partida el aparcamiento que hay justo enfrente del restaurante Casa Cirilo, en pleno valle de la Fuenfría, casi al final de la carretera de las Dehesas. Por esa misma carretera descenderemos a pie unos 300 metros para, nada más rebasar la residencia Lucas Olozábal, salirnos a la izquierda siguiendo una vereda marcada con círculos de pintura amarilla que pasa por delante de la fuente del Tercer Retén, cruza el río de la Venta por una pasadera de madera y asciende -tan suavemente, que a ratos se nos antojará llana- por la ladera oriental del valle.

Se trata de la vereda del Ángel. Quién fue este Ángel -si una criatura celestial o un cetrino hachero parrao-, lo ignoramos. El caso es que en tres cuartos de hora nos conducirá por el pinar hasta un verde collado conocido como raso de Pedro Morales. Aquí viraremos a la izquierda, rastreando las marcas amarillas, para subir en otro tanto por una empinada senda de gabarreros (Nota del webmaster: se trata de la senda del sevillano) que lleva al mirador de Luis Rosales y, poco más adelante, al de Vicente Aleixandre. #########De estos poéticos y archifamosos observatorios sólo diremos que, vistas más completas de la sierra, sólo las hay desde los aviones que hacen el trayecto Madrid-Santiago de Compostela.

Justo por detrás del mirador más alto pasa la llamada carretera de la República, una ancha pista de tierra que seguiremos en sentido descendente para desviarnos cinco minutos después a la izquierda por la vereda Alta, que está bien señalizada con un letrero y círculos naranja. Sin perder de vista éstos, pronto enlazaremos con la zigzagueante vereda de los Encuentros, la cual nos hará salir de nuevo junto a la fuente del Tercer Retén y el punto de partida. Antaño, cuando terminaban la faena, los leñadores lo festejaban merendando en casa del tío Cervecero.


EN CONSTRUCCIÓN. DISCULPEN LAS MOLESTIAS

Citas (1) La primera noticia que se tiene de la ascensión deportiva a Siete Picos fue la protagonizada por Albert Oettli y el cónsul británico Arthur Jackson, en 1891.
(2) El telégrafo óptico entro en funcionamiento en 1832 y fue suprimido en 1838 aunque siguió funcionando como puesto de vigilancia hasta finales del siglo XVIII. Se utilizaba exclusivamente para comunicaciones de servicio interno de los Reyes durante su estancia en La Granaja.

(*) La denominación de Sierra del Dragón, se recoge en el libro de "Historia Gothica" del arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada y tambien en las "Crónicas" de Alfonso X. Julio Vías, autor de "Memorias del Guadarrama. Historia del Descubrimiento de unas montañas" dice "(....) no parece aventurado suponer que perfectamente pudiera haber sido la larga y dentada silueta de la montaña que hoy conocemos como los Siete Picos la que, dominando todo el camino hacia el puerto de Valathome desde unos pocos kilómetros al noroeste, hubiera sugerido a la fantasía del hombre meieval la imagen del quebrado dorso de un dragón, el fantástico animal tan del gusto de aquellos tiempos que era profusamente representado en todos los bestiarios y códices de los monasterios, y presente desde antiguo en la iconografía visigoda." Otra denominación con la que se conoció en los siglos XIV-XV a Siete Picos fue la de Peñas Cavalleras.

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